Un inspector de la Dirección de Tránsito Municipal vivió momentos de mucha tensión mientras cumplía con su tarea en la intersección de Lamadrid y Ricardo Gutiérrez.
Todo empezó cuando el agente detectó un vehículo mal estacionado: estaba justo en la ochava, tapando el paso de los peatones y, lo que es peor, obstruyendo la rampa para personas con movilidad reducida. Mientras el inspector labraba el acta correspondiente, apareció el dueño del auto fuera de sí.
Lejos de reconocer la falta, el hombre empezó a insultar y amenazar al personal municipal. Para evitar que la situación pasara a mayores, los inspectores decidieron retirarse del lugar en el móvil oficial. Sin embargo, el infractor no se quedó conforme: se subió a su vehículo y los persiguió durante varias cuadras.
El segundo round de esta violenta secuencia ocurrió en el cruce de avenida Molina y Pergamino. Allí, el agresor volvió a interceptarlos para reiterar sus amenazas, demostrando una actitud intimidante que no cesó hasta que intervino la policía.
El inspector realizó la denuncia correspondiente en la comisaría local por el delito de Amenazas Agravadas. El caso ya está en manos de la Fiscalía de turno de San Nicolás, que ordenó las medidas habituales para estos casos.
Además de la causa penal, el infractor enfrenta ahora un serio problema en el Juzgado de Faltas Municipal, donde se elevaron las actas por las infracciones de tránsito cometidas originalmente y por el comportamiento contra el personal público.

