Con el objetivo de que las familias se sientan más seguras, desde este miércoles se puso en marcha un nuevo plan de vigilancia que abarca tanto a los colegios públicos como privados de nuestro partido. La medida busca que la presencia de los efectivos no sea estática, sino que se mantenga en movimiento por las zonas donde más circulan los chicos.
El operativo pone el foco principalmente en los «horarios pico»: esos momentos de entrada y salida donde el movimiento de alumnos, padres y transporte escolar es más intenso. Según explicaron, la idea es que las patrullas realicen recorridas constantes para disuadir cualquier situación extraña o posibles arrebatos.
Este despliegue no es algo de un solo día. La intención es que las recorridas se mantengan durante todas las jornadas de clase, garantizando que el entorno escolar sea un lugar seguro para la convivencia. Además de nuestra ciudad, el refuerzo de seguridad se extiende a las localidades vecinas de Todd y Viña, cubriendo así todo el corredor educativo de la zona.
Desde la Secretaría de Seguridad indicaron que este tipo de acciones preventivas son fundamentales para reducir las faltas o delitos comunes que suelen darse en áreas de mucha concurrencia, permitiendo que las actividades educativas se desarrollen con total normalidad.

