Un grave episodio de inseguridad sacudió al sector rural en el Cuartel VIII, en el paraje La Nélida. Autores ignorados perpetraron un millonario y minucioso saqueo en la emblemática estancia «El Carmen de Sierra», propiedad de Emilio Pattini, exsecretario de Seguridad Ciudadana durante la gestión municipal de Javier Olaeta.
Si bien la síntesis policial dio cuenta del hecho indicando el faltante de algunas herramientas, un tractor cortacésped y motosierras, el propio Pattini hizo pública una solicitada en la que no solo detalló la magnitud real del ataque, sino que corrigió la información difundida por las fuerzas de seguridad y lanzó duras sospechas sobre el accionar de los delincuentes.
Un operativo planificado: dos camionetas y siete alambrados cortados
Según precisó el exfuncionario municipal, el atraco no se trató de un simple ingreso ocasional. Entre cuatro y seis personas, a bordo de dos camionetas de gran porte, irrumpieron en el establecimiento atravesando campos linderos y cortando siete alambrados para lograr acceder al casco.
«Sería mucho más sencillo detallar qué cosas no se llevaron», expresó Pattini al describir la extensa lista de pertenencias sustraídas, que incluye desde un tractor Husqvarna, motoguadañas, motosierras, herramientas de trabajo y equipos de radio HF, hasta prendas de vestir, adornos, un reloj de péndulo y puñales.
El propietario reveló además un accionar sumamente profesionalizado para inhabilitar los sistemas de protección: los delincuentes rompieron una cámara, se llevaron otra, desconectaron la antena del servicio de internet satelital Starlink y violentaron cadenas y candados. Para el damnificado —quien sufrió el tercer robo en su propiedad en el término de tres años—, la modalidad utilizada despierta serios interrogantes: «Hay cosas que hacen pensar que no se trata de hechos casuales. Por eso considero importante que se investigue en profundidad y que se determine quiénes están detrás».
«Uno no es culpable de que le roben»
En su descargo, Pattini salió al cruce de las consideraciones del reporte oficial sobre la falta de seguro o el estado de los dispositivos de videovigilancia: «Esto no se trata de buscar excusas en el seguro, en las cámaras que funcionaron o no funcionaron, ni en si uno estuvo o no estuvo en el lugar. El problema es que entraron a una propiedad privada, cortaron alambrados y se llevaron pertenencias. Uno no es culpable de que le roben».
Afortunadamente, el establecimiento se encontraba deshabitado al momento del asalto, por lo que no se registraron personas heridas. La Ayudantía Fiscal y el Comando de Patrulla Rural trabajan en la recolección de pruebas e inspección de la traza rural para intentar dar con la banda.
La solicitada de Pattini
«Buenas tardes. Solo para conocimiento de la comunidad, quiero aclarar que el robo ocurrido fue en mi campo, en la Estancia El Carmen de Sierra. Entre 4 y 6 personas, movilizándose en dos camionetas grandes, ingresaron al establecimiento atravesando campos linderos y cortando siete alambrados para poder acceder al lugar»
«Sería mucho más sencillo detallar qué cosas no se llevaron, porque el listado de elementos sustraídos es realmente muy extenso. Entre ellos se encuentran el tractor Husqvarna utilizado para cortar el pasto, máquinas y herramientas, radios HF, camperas, motosierras, motoguadañas, adornos, un reloj de péndulo, puñales, entre muchos otros elementos»
«También fueron dañadas y manipuladas las instalaciones de seguridad: rompieron una de las cámaras, se llevaron otra, desconectaron el Starlink y cortaron cadenas y candados. Hay elementos que no fueron sustraídos simplemente porque, por su tamaño o cantidad, no pudieron llevárselos. Quiero remarcar que esta es la tercera vez que sufrimos un robo en los últimos tres años».
«Hay cosas que, sinceramente, hacen pensar que no se trata de hechos casuales. Por eso considero importante que se investigue en profundidad y que se determine quiénes están detrás de estos hechos»
«Esto tampoco se trata de buscar excusas en el seguro, en las cámaras que funcionaron o no funcionaron, ni en si uno estuvo o no estuvo en el lugar. El problema es que entraron a una propiedad privada, cortaron alambrados, rompieron accesos y se llevaron pertenencias. Y quiero dejar algo muy claro: uno no es culpable de que le roben».
«En esta oportunidad, por suerte, no había nadie en el establecimiento. Porque más allá de las pérdidas materiales, lo verdaderamente preocupante es pensar qué podría haber ocurrido si alguien se encontraba allí. Espero que este hecho sirva para que se investigue y que para que entre todos podamos encontrar respuestas y mayor seguridad para quienes vivimos y trabajamos en el campo»
«Sin ánimo de ofender a nadie, simplemente considero necesario contar lo ocurrido. Buena y larga vida para todos».
Atte.EMILIO PATTINI

