Un operativo de control vehicular en la esquina de Rivadavia y Merlassino terminó con un momento de tensión el pasado domingo. Todo comenzó cuando los inspectores de tránsito detuvieron una moto Honda GLH 150 blanca para realizar una verificación de rutina.
Al solicitar la documentación, se comprobó que el conductor circulaba sin la cédula del vehículo ni el seguro obligatorio. Además, no llevaba el casco de seguridad y la chapa patente estaba colocada de una forma que impedía su correcta lectura.
Cuando el personal de Tránsito le informó que debían retener el rodado por las faltas cometidas, el hombre reaccionó de forma violenta y comenzó a insultar a los inspectores. La situación escaló hasta que fue necesaria la intervención de la Policía para calmar los ánimos. Finalmente, el conductor dejó de lado su actitud hostil y se retiró del lugar a pie, mientras que la moto quedó bajo resguardo municipal.

