Un peligroso episodio tuvo lugar en las primeras horas de este lunes en el kilómetro 171 de la Ruta 8, cuando un motociclista que circulaba en estado de ebriedad fue interceptado tras realizar maniobras que ponían en riesgo su vida y la de terceros.
El hecho ocurrió cerca de las 3 de la mañana, luego de que varios avisos alertaran sobre una moto Keller 110 negra que perdía la estabilidad constantemente. Al ser detenido por los inspectores de Tránsito y la Policía local, el conductor —un hombre mayor de edad domiciliado en nuestra ciudad— no solo presentaba un fuerte aliento etílico, sino que también comenzó a generar disturbios y desórdenes en pleno operativo.
Al momento de realizar las pruebas de rigor, el sujeto se negó rotundamente a soplar tanto el alómetro (dispositivo que detecta alcohol en aire) como el alcoholímetro específico. Ante esta situación, y tal como lo establece la normativa vigente, la negativa se considera automáticamente como un resultado positivo.
Debido a su estado de ebriedad y a los desórdenes ocasionados (infracción a los artículos 72 y 74 de la Ley 8031, que sanciona el desaseo, la ebriedad y los disturbios en la vía pública), el hombre fue trasladado a la dependencia policial.
Por su parte, la moto fue retenida y enviada al depósito municipal. En el caso ya intervienen tanto el Juzgado de Faltas local como el Juzgado de Paz, que determinarán las sanciones definitivas para el infractor.

