Una vecina de nuestra ciudad fue víctima de una estafa informática luego de caer en un engaño telefónico. Todo comenzó con una llamada de WhatsApp en la que una persona se hizo pasar por empleada de una empresa de servicios para ofrecerle un supuesto beneficio destinado a jubilados.
Durante la comunicación, la mujer aportó algunos datos personales sin sospechar del engaño. La sorpresa llegó más tarde cuando fue al banco y descubrió que habían gestionado un préstamo a su nombre sin su autorización, y que el dinero ya había sido transferido a la cuenta de un desconocido.
Tras la denuncia, la Justicia de San Nicolás inició una causa bajo la carátula de defraudación informática para intentar rastrear los fondos. A raíz de este hecho, las autoridades volvieron a pedirle a la comunidad extrema precaución, recordando que nunca se deben compartir datos personales, claves de seguridad ni información bancaria ante llamados o mensajes sospechosos.

