Entre las 11:30 y las 12:00, una motocicleta que había quedado estacionada con la llave colocada en la esquina de las calles Urquiza y Francia desapareció del lugar. Sin embargo, lo que empezó como un robo terminó con un final positivo gracias a la rápida reacción de la propia víctima y el trabajo coordinado de seguridad.
Apenas se dio cuenta de lo ocurrido, el dueño de la moto comenzó a preguntar entre los vecinos de la zona. Sus averiguaciones dieron frutos rápidamente: los testimonios recolectados permitieron identificar a quien se habría llevado el rodado. Con esa información clave, el personal de Monitoreo y los agentes de calle se pusieron a trabajar de inmediato, analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad tanto públicas como privadas para reconstruir el camino que tomó el delincuente.
El despliegue dio resultados casi instantáneos. Los efectivos lograron dar con el sospechoso y recuperar la moto sustraída en un operativo relámpago. Tras el procedimiento, se dio intervención a la Justicia, que ordenó la identificación formal del acusado a través de sus huellas dactilares. Una vez cumplidos los trámites legales previstos por las normas vigentes, el implicado recuperó la libertad, mientras que la moto pudo ser devuelta a su legítimo dueño.

