En la mañana de hoy habló en los medios el ingeniero Jorge Filighera, responsable de la división de Bromatología y Zoonosis Municipal, y dió la versión oficial de los hechos.
“Recibimos una denuncia de que había un animal de raza Dogo que estaba atacando a vecinos de la zona de Palermo, que estaba incontenible, no sabían quién era el dueño” relató Filighera y aseguró que “hay gente mordida en el Hospital”.
“Estaba descontrolado” continuó relatando el funcionario “en Bromatología lo pusimos en un canil que tenemos para traslado, el animal seguía alterado. Entonces nos contactamos con la gente del Refugio, para llevar al animal a uno de sus caniles pero en el predio el animal se vuelve incontenible. Lo dejaron solo y no podían contenerlo, saltaba los alambrados de los caniles. Nos pidieron que lo saquemos porque no lo podían contener”.
Posteriormente Filighera explicó que “una persona se había ofertado para tenerlo, pero al conocer las características del perro desistió”.
“Ante el sentido común de no poder contenerlo” concluyó el responsable de Bromatología y Zoonosis “se decidió practicarle una eutanasia”. O sea, sacrificarlo. “No veíamos ninguna otra alternativa” se justificó Filighera “Fue inmanejable”.
Lo cierto es que en pocas horas se decidió sacrificar el perro colocándole una inyección por disposición de los profesionales que trabajan en Bromatología, sin esperar más tiempo por si aparecía el dueño del animal o personas que se hagan cargo (según testimonios había varias personas que querían adoptarlo).
Esta decisión disparó el enojo general, con personas que hicieron oír su descontento en las redes sociales y en los medios de comunicación.

