Lo que empezó como el trámite para recuperar un vehículo terminó con el denunciante demorado. El domingo pasado, un joven de 24 años se acercó a la comisaría local para reportar que el viernes a la madrugada le habían robado su Corven Energy negra en la esquina de Merlassino y Roque Sáenz Peña.
Sin embargo, el caso dio un giro inesperado. Mientras el joven hacía la denuncia, los investigadores locales ya habían encontrado la moto abandonada en un camino de la zona de quintas. Al revisar el vehículo a fondo, saltó la verdad: si bien el cuadro y la patente coincidían con lo que el joven decía, el motor pertenecía a otra moto (una marca Cerro de 110 cc).
Ante esta situación de irregularidad —que suele estar vinculada a la modificación de objetos para ocultar su origen—, la policía procedió a la detención del joven.
El caso quedó bajo la supervisión de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 6 de San Nicolás y del Ayudante Fiscal Jorge Casal, quien ordenó el secuestro de la moto. El joven, tras los trámites de rigor, recuperó la libertad, aunque ahora deberá dar explicaciones por el motor «injertado» en su vehículo.

