El pasado viernes por la tarde en la esquina de Rivadavia y Ricardo Gutiérrez, cuando el personal de control urbano llevaba a cabo un operativo de control vehicular detuvo a una motocicleta Keller 110 de color negro. La conductora del vehículo circulaba llevando a un bebé en brazos mientras utilizaba auriculares, una conducta que anulaba su capacidad de reacción ante cualquier imprevisto. Al detener la marcha, se constató que la mujer no tenía casco, licencia de conducir, seguro obligatorio ni la cédula del vehículo. Además, la moto no tenía la patente colocada, por lo que fue trasladada al depósito municipal.
Este episodio fue el inicio de un fin de semana de intensos controles en los accesos y avenidas de nuestra ciudad, con el foco puesto en la prohibición total de consumo para quienes conducen (Ley de Alcohol Cero 15.402). El operativo más importante tuvo lugar durante la madrugada del domingo en la intersección de las avenidas Molina y Merlassino. Cerca de las 4 de la mañana, fueron retenidos una camioneta VW Amarok y un Fiat Palio; el conductor de este último vehículo arrojó un resultado de 1,56 gramos de alcohol en sangre y no presentó documentación reglamentaria.
Minutos más tarde, en el cruce de Merlassino y Sarmiento, se interceptó una Chevrolet S10 cuyo conductor también dio positivo en el test con 0,96 gramos. Finalmente, pasadas las 6, se produjo un choque en Ruta 8 e Hipólito Yrigoyen que involucró a un VW Gol gris que circulaba sin el seguro obligatorio. Todos los infractores son mayores de edad y residentes locales, y los vehículos quedaron a disposición de la justicia de faltas.




