Un informe de la Consultora PPA encendió las alarmas en el esquema presupuestario del territorio bonaerense: las transferencias de la Provincia de Buenos Aires a los 135 municipios registraron durante el primer semestre su nivel real más bajo de los últimos seis años. El relevamiento, elaborado a partir de datos oficiales del Ministerio de Economía provincial y del INDEC, analiza el conjunto de los recursos enviados a los distritos, abarcando la coparticipación de impuestos (75,9%), el Fondo Educativo (10,6%), la descentralización tributaria (2,1%) y el Fondo de Emergencia e Inversión Municipal (FEFIM, 0,9%).
En ese escenario global, las goteas de fondos hacia las comunas alcanzaron los $2,77 billones entre enero y junio, lo que significó un desplome generalizado del 2,48% en términos reales respecto al mismo período del año anterior. La retracción representa una pérdida aproximada de $74.683 millones a valores de junio para el conjunto de los distritos, acumulando una merma cercana al 13% en comparación con el máximo nivel registrado en la segunda mitad de 2022.
La radiografía en la zona
Al poner la lupa en nuestra región, el impacto muestra marcadas asimetrías y deja a las arcas locales en una posición desfavorable. Nuestra ciudad experimentó un retroceso interanual del 2,70% en términos reales, ubicándose por encima de la media de caída provincial. La cifra refleja un escenario de mayor ajuste si se la compara con distritos vecinos como Baradero (-1,30%) y San Nicolás (-0,55%), que registraron caídas considerablemente más atenuadas.
El contraste es todavía mayor al evaluar a partidos vecinos que lograron esquivar la tendencia negativa y cerrar los primeros seis meses del año en terreno positivo. Capitán Sarmiento encabezó las subas en la zona con un incremento del 6,45% real en sus recursos recibidos, secundado por Carmen de Areco, que experimentó una mejora del 2,36%. La peor parte en el plano regional se la llevó San Pedro, donde las transferencias se derrumbaron un 4,43%, posicionando a esa localidad entre los puntos más golpeados del territorio bonaerense (puesto 112 sobre 135).
Deterioro del poder de compra y disputa con Nación
El informe técnico elaboró además una equivalencia operativa para dimensionar el impacto de la inflación sobre los recursos enviados a las intendencias: si en el segundo semestre de 2022 los fondos recibidos equivalían a la compra de 1.982 millones de litros de gasoil, durante los primeros seis meses de este año esa capacidad adquisitiva cayó a 1.437 millones de litros, lo que representa una merma del 27,5% en la capacidad de compra de las administraciones locales. De acuerdo con la consultora, 82 municipios tocaron su punto más bajo desde 2021.
El fenómeno responde fundamentalmente a la fuerte contracción en la recaudación y en los envíos coparticipables que la Nación remite a la Gobernación. En ese marco, las autoridades provinciales continúan reclamando a la administración nacional una acreencia acumulada que estiman por encima de los $15 billones, vinculada a deudas en materia previsional (ANSES), subsidios al transporte, fondos de seguridad y partidas del incentivo docente. Para nuestra ciudad, la menor disponibilidad de divisas provinciales profundiza la presión financiera y exige un manejo riguroso del presupuesto municipal para sostener el funcionamiento de las prestaciones básicas y el ritmo de las obras locales.

