Diego Armando Maradona cosechó un idilio eterno con el hincha argentino a fuerza de hazañas inolvidables vistiendo la camiseta nacional. Sin embargo, lo que muchos vecinos de nuestra ciudad desconocen es que un futbolista surgido de nuestro suelo fue el protagonista absoluto para que el «10» levantara su última copa oficial con la Selección Argentina, y su último título como futbolista.
Se trata de Julio César Saldaña, «Chongui» para los arrecifeños, o «Larry» para el resto del país fue el jugador arrecifeño que tuvo un papel protagónico para que el equipo conducido por Alfio «Coco» Basile obtuviera una de las primeras Copas «Artemio Franchi» (conocida hoy como “Finalissima”).
El 24 de Febrero de 1993, en la segunda edición de la Copa Artemio Franchi se enfrentaban Argentina y Dinamarca, las vigentes campeonas de la América y Europa respectivamente. El partido se disputó en el Estadio Mundialista «José María Minella» de Mar del Plata. En Argentina, entre otros, además de Maradona, jugaban Sergio Goycochea, Gabriel Batistuta y Claudio Caniggia. En el equipo danés, reciente campeón de la Eurocopa, atajaba Peter Schmeichel y lideraba el ataque Brian Laudrup.
Los europeos empezarían ganando con un gol en contra de Néstor Craviotto, pero Caniggia lo empataría minutos después. El empate no podía romperse, por lo que tendrían que irse al alargue y posteriormente a los penales. Saldaña comenzó el encuentro como suplente, pero ingresó en el primer suplementario reemplazando a Craviotto.
En la tanda de penales, Sergio Goycochea otra vez aparecería atajando dos penales, para que posteriormente Saldaña convierta el penal ganador. Con participación estelar del arrecifeño, la Selección del “Coco” Basile sería campéona en Mar del Plata, y Diego Armando Maradona levantaría su último titulo como futbolista.
«Chongui» en ese entonces jugaba para Newell´s, pero a mitad de año pasó a Boca Juniors, donde jugó por 3 años, para retornar a la Lepra Rosarina, donde se retiró en el año 2002 y es ídolo absoluto.
Su despliegue por la cancha, la predisposición a la marca y la recuperación de la pelota hicieron que fuera convocado a la Selección Argentina. Bajo el mando de Alfio Basile disputó 3 partidos oficiales entre 1992 y 1993, donde precisamente obtuvo la Copa Artemio Franchi. Posteriormente fue convocado en el año 1997 para los partidos de Eliminatorias con Bolivia (02/04/1997) y Ecuador (29/04/1997) siendo el entrenador Daniel Alberto Passarella. Posteriormente, con Marcelo Bielsa como DT, fue convocado para el partido de Eliminatorias frente a Colombia (03/06/2001).


