Lo que pudo haber sido una tragedia terminó, por suerte, solo en un fuerte choque y un escándalo. Cerca de las 5 de la mañana de este domingo, una adolescente que circulaba en una moto Guerrero Trip roja perdió el control e impactó de lleno contra una Renault Kangoo que estaba estacionada en la intersección de Ramón Lorenzo y avenida Merlassino.
Cuando el personal de emergencias y los inspectores llegaron al lugar, se encontraron con un panorama preocupante. La conductora no solo era menor de edad, sino que circulaba con una falta total de seguridad y papeles: no llevaba casco, no tenía licencia de conducir (por su edad no puede tenerla), carecía de la tarjeta de la moto y tampoco contaba con el seguro obligatorio.
La situación se puso más tensa cuando llegó la ambulancia. Según testigos, la joven se tornó agresiva con el personal médico que intentaba asistirla. Al realizarle una primera prueba rápida de alcohol (que detecta la presencia de sustancias en el aire), el resultado fue positivo. Sin embargo, cuando los inspectores intentaron realizar el test de precisión con el alcoholímetro para determinar la graduación exacta, la menor se negó rotundamente.
Ante este cuadro de infracciones y el estado de la conductora, se decidió el secuestro inmediato de la moto, que fue trasladada al depósito municipal. Ahora, el caso quedó bajo la órbita del Juzgado de Faltas local, que deberá decidir las sanciones correspondientes tanto para la menor como para sus responsables legales.

