En una nueva jornada de operativos conjuntos entre la Dirección de Tránsito y la Policía Comunal, se realizaron controles de saturación en la intersección de las avenidas Merlassino y Molina durante la madrugada de este domingo. El procedimiento, que busca reforzar la seguridad vial en los puntos neurálgicos de nuestra ciudad, dejó como saldo tres conductores fuera de circulación por superar los límites permitidos o negarse a los test de rigor.
El primer caso tuvo lugar cerca de las 3:45, cuando los agentes interceptaron una camioneta Chevrolet S10 de color gris. El conductor, un hombre mayor de edad domiciliado en nuestra ciudad, presentó la documentación del vehículo en regla, pero el test preventivo con el alómetro marcó la presencia de alcohol. Al momento de avanzar hacia la prueba de precisión con el alcoholímetro, el hombre se negó a realizarla. Ante esta situación, y siguiendo lo que marca la normativa de Alcohol Cero (Ley de Tránsito 24.449), la negativa se computó como un resultado positivo.
Poco después, a las 4:25, fue retenida una Ford Ranger gris conducida por un hombre con domicilio en Pilar. En esta oportunidad, el test de alcoholemia arrojó un resultado de 1,59 gramos de alcohol en sangre. La seguidilla de infracciones terminó a las 4:40 en la misma zona, cuando las autoridades detuvieron la marcha de un VW Vento azul metalizado. El conductor, un vecino de nuestra ciudad, registró el nivel más alto de la madrugada: el alcoholímetro indicó 2,24 gramos, una cifra que excede largamente los parámetros de seguridad para estar al volante.
Como consecuencia de estas faltas, los tres vehículos fueron secuestrados y trasladados mediante el servicio de acarreo al Depósito Municipal de Retenciones. Allí quedarán bajo custodia mientras se resuelven las actuaciones correspondientes en el Juzgado de Faltas.



