En una jornada de intensa actividad para los inspectores municipales, dos vehículos fueron trasladados al depósito local tras detectarse irregularidades y situaciones de riesgo en la vía pública.
El primer episodio tuvo lugar alrededor de las 17:00 en la intersección de las avenidas Sarmiento y Merlassino. A raíz de un llamado de los vecinos, quienes alertaron sobre una motocicleta que permanecía estacionada en el lugar desde hacía cuatro días, las autoridades se hicieron presentes para constatar la situación.
Se trata de una Corven Triax blanca y negra que, según el reporte oficial, se encontraba en regular estado y con las llaves puestas a un costado de la cerradura de encendido. Ante el desconocimiento general sobre quién podría ser el dueño y con el objetivo de evitar que sea robada, los inspectores decidieron retirarla de la calle. Tras una consulta con la policía, se confirmó que el vehículo no tenía pedido de captura vigente.
Poco después, otro llamado anónimo movilizó a la Patrulla Urbana hacia la calle Tucumán, en el barrio Fonavi. Allí, los agentes interceptaron un cuatriciclo Panther 50cc de color amarillo.
La sorpresa de los inspectores fue mayor al identificar al conductor: un niño de apenas 11 años. El menor circulaba sin el casco de protección obligatorio, el vehículo no tenía chapa patente y carecía de todo tipo de documentación y seguro.
Debido a las graves faltas a las normas de seguridad vial (Ley 24.449), ambos rodados fueron retenidos y quedaron a disposición del Juzgado de Faltas local, que deberá resolver la situación de los propietarios en los próximos días.


