Llegó a su fin la Colonia de Verano para adultos mayores en nuestra ciudad. La iniciativa, que nació del trabajo conjunto entre el municipio y el PAMI, logró consolidarse una vez más como un espacio fundamental para el bienestar y la recreación de nuestros vecinos.
Durante el último día, el predio se llenó de vida con bailes, juegos y una colorida exposición de dibujos realizados por los propios asistentes durante la temporada. El broche de oro fue un gran almuerzo a la canasta donde no faltaron las anécdotas y las risas, destacando el rol fundamental del equipo de profesores que acompañó al grupo en cada momento del verano.
Más allá del sol y la pileta, lo que se celebró fue la formación de nuevos vínculos. La colonia no solo ofreció actividad física, sino que se transformó en un punto de encuentro contra la soledad, fomentando la alegría y el sentido de pertenencia.
Sin embargo, la despedida no es definitiva. Ante el éxito de la convocatoria y el pedido de los participantes, ya se confirmaron las gestiones para repetir la experiencia durante los meses de frío. Tal como sucedió el año pasado, se busca garantizar la realización de la Colonia de Invierno, para que los adultos mayores sigan contando con este espacio de contención y diversión durante todo el año.

