Diario Imagen de Arrecifes
Columnistas Educación

El cuaderno tiene dueño

Educacion 03

El niño. Es el responsable de las actividades y por supuesto, también de los deberes. El  cuaderno refleja lo que sabe, lo que puede hacer y además nos acerca hacia aquello que hoy, solo, no puede resolver. Nos muestra su zona de desarrollo próximo, un concepto creado por Vigostky que nombra a la distancia que existe entre aquello que el alumno es capaz de hacer por sí mismo, y lo que será capaz de hacer con ayuda. Por esta razón es un concepto de suma importancia para la educación en todos los niveles de enseñanza.

El cuaderno nos debería brindar esta valiosa información, pero lo cierto es que muchas veces el niño es el que menos voz tiene sobre él, porque aparecen “otras manos” en las pro­ducciones escritas, cuando Otro completa las tareas o realiza los dibujos. Aún con buena voluntad y con intención de ayudar, si completas los deberes por tu hijo, le estarás prohibiendo la autonomía para realizarlos, frenarás su capacidad para hacer las cosas por él mismo y lo que es peor, pensará que no es capaz de hacer las cosas bien y por eso necesitará la dependencia de tu ayuda; y es difícil, en este contexto, que los niños aprendan a ser libres, si no dejamos que las consecuencias naturales de sus acciones les enseñen lo importante.

Las tareas y los deberes son responsabilidad de los niños. Por supuesto que esto no significa que si preguntan a sus padres algo que no saben o no entienden, no puedan ayudarlos facilitándole pistas o herramientas para que busquen la respuesta. Además, la tarea no tiene que estar siempre bien. No pasa nada si al resolver se equivocan porque de los errores se aprende mucho y muy bien. Necesitamos reforzar en los chicos la idea de que es preciso equivocarse para aprender, quitarle dramatismo al error. Si la actividad está mal, lo que resta hacer es volver a pensar, y así es como se aprende.

Como adultos podemos hacer que sepan que pueden ser independientes y que además, son capaces de hacerlo. Evitemos “salvarlos”, porque si salimos a su rescate cada vez que olvidan o necesitan algo, nunca aprenderán la valiosa lección de asumir responsabilidades. Tenemos que disminuir los recordatorios, porque no conseguirán hacer las cosas por si mismos si, cada vez que tienen que cumplir con un deber, estamos detrás recordándoles qué es lo que hay que hacer. Tienen que saber que estamos allí, custodiando, pero dejemos que las consecuencias enseñen, siempre acompañadas de palabras y gestos de apoyo.

Todo proceso educativo implica un “hacer junto con“, debe haber una colaboración. Pero es necesario que tengamos paciencia porque es el momento del desarrollo de sus aprendizajes y cada individuo recorre este camino de una manera singular.

Notas relacionadas

Asesinó a su esposa delante de su hija, solicitan enjuiciamiento

Diario Imagen

Acompañar en el camino del aprender

Lic. Manuela Del Valle

Arrecifes, su historia: Comercios y viviendas…

Roberto H. Bustos
Cargando...